Cómo actuar ante las situaciones difíciles

Cómo actuar ante las situaciones difíciles

Esta claro que saber cómo actuar ante las situaciones difíciles marca una diferencia importante en nuestras vidas.

Si contamos con la capacidad de respirar, tomar distancia y poner las cosas en perspectiva, tenemos mucho camino andado. Sin embargo, ¿cómo se consigue esto?

Como todo en la vida, es cuestión de práctica. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán.

Aprendiendo cómo actuar ante las situaciones difíciles

Lo primero y más importante es entender que las situaciones difíciles siempre van a producirse. Vivir implica cierto grado de dificultades, ya sea porque nos pasa algo a nosotros o a nuestros seres queridos.

La aceptación de que esa es la realidad ayuda, y mucho. Si partimos de la idea de que seguro que surgirán desafíos en nuestra existencia, asumirlos resultará más sencillo.

Por lo tanto, pelearse y resistirse contra la realidad es inútil y frustrante. Hemos de vivir día a día, entendiendo que la complejidad, los momentos duros, serán muchas veces los de crecimiento cuando volvamos la vista atrás.

¿Cuál es la alternativa? Una pregunta fundamental

Cuando se presente una situación compleja, más allá de la aceptación, existe una fórmula excelente para aplicarnos a nosotros mismos. En esos momentos en los que no nos reconocemos, en los que sentimos que perdemos el norte… debemos buscar la alternativa mejor.

Dedicar un instante a parar, reflexionar y decidir si podríamos hacer las cosas de otro modo más significativo es un ejercicio poderoso. Esa pregunta interior, esa voz en nuestra conciencia, podría decirnos que:

  • Tal vez no nos satisface nuestra respuesta ante una situación.

  • Quizá podríamos evitar hacer las cosas peores de lo que son con una perspectiva más positiva.

  • Hay más opciones de las que en un momento somos capaces de ver.

Las personas somos, al fin y al cabo, pura emoción. En ese sentido, tomar distancia es crucial.

¿Y si no me sale? ¿Y si no consigo gestionar las situaciones complicadas?

Paciencia y no desesperes.

Todo el mundo tiene que afrontar situaciones complicadas, y es normal que a veces nos superen. Si pierdes el control, pide perdón y perdónate. Comprobarás que la compasión te llevará más lejos.

Aprender de los errores, practicar y volver a intentarlo… ese es el camino. No podemos escapar de los problemas, pero sí podemos elegir cómo actuar ante las situaciones difíciles. Aprender, crecer y volver a intentarlo. Son lecciones de vida que nos llevan a ser quienes realmente deseamos ser.