¿Cómo tomar decisiones difíciles?

¿Cómo tomar decisiones difíciles?

Cada día de nuestra vida tomamos un sinfín de decisiones. Claro, no todas las decisiones que tomamos durante el día importan en la misma medida.

Mientras que algunas los tomamos de forma inconsciente, otras pueden generarnos angustia, miedo e incertidumbre. Es ahí cuando nos preguntamos: ¿cómo tomar decisiones difíciles?

¿Cómo saber cuándo se está ante una decisión difícil?

Se trata de un tema muy subjetivo, ya que, lo que una persona ve como una decisión difícil, otros pueden verlo como algo muy sencillo.

Sin embargo, las decisiones difíciles para la mayoría de las personas tienen ciertas características en común:

  • La decisión que tomes cambiará el rumbo de tu vida o de la vida de personas que amas, o son importantes para ti.

  • A pesar de tener varias opciones, no sabes cuál es la mejor. Cada una tiene sus pros y sus contras y, sin embargo, objetivamente no hay una mejor que la otra.

  • Aunque sepas cuál es la decisión correcta, si esta no sale como se esperaba, traería consecuencias que no quieres asumir.

Consejos para tomar decisiones difíciles

A pesar de que no existe un manual universal para tomar decisiones difíciles, sí existen algunos métodos y consejos que se pueden seguir para decidir de forma acertada, manteniendo tus valores y tu personalidad.

Estos son algunos de ellos:

Determinar el problema

Para tomar una buena decisión y resolver una situación que te acongoja, lo mejor es plantear asertivamente el problema que genera en ti dicha decisión.

De esta manera, poder reconocerlo y atacarlo es más fácil.

Especificar los objetivos

Tener los objetivos claros, así como los valores e intereses que te llevan a él, ayudará a dar una dirección a las decisiones que tomes.

Esto hará más sencillo poder llegar a tu meta sin rendirte.

Crear alternativas

Poner todas las alternativas posibles sobre la mesa, incluso las más descabelladas o improbables.

Esto es ideal para establecer todo con claridad, poner las cosas en una balanza y elegir la mejor alternativa para ti.

Entender las consecuencias

Tras evaluar cada una de las alternativas, toca pensar en qué consecuencias, tanto positivas como negativas, traerá consigo la elección que hagas. Ojo: no sólo para ti, sino también para tu entorno.

Estudiar las consecuencias

Para tomar decisiones difíciles hay que tener claro que, en ocasiones, será necesario aceptar algunas consecuencias negativas.

Para elegir correctamente, lo esencial es definir tus prioridades: qué estás dispuesto a aceptar, y qué no.

El futuro y la incertidumbre

El miedo a la incertidumbre y al futuro puede hacer que la toma de decisiones sea más complicada. Analizar cualquier situación que podría generarse da mayor seguridad cuando se trata de tomar una decisión difícil.

Además, es necesario dejar los miedos atrás para poder evolucionar. No temas y da el salto. No todos los cambios han de ser a peor.