Cómo mejorar las relaciones familiares a través del Don

Cómo mejorar las relaciones familiares a través del Don

Es posible que no conozcas nada sobre cómo mejorar las relaciones familiares a través del Don.

Según el lama y la tradición del budismo tibetano, el Don representa la capacidad que todos tenemos en algún lugar de nuestro cuerpo para sanar. No sólo a nosotros mismos, sino también a los demás.

Como es lógico, el Don representa un regalo que podemos hacer a nuestra familia. Y, por qué no decirlo, a nosotros mismos. ¿Cómo podemos orientarlo de forma correcta?

Cómo mejorar las relaciones familiares a través del Don: más allá de la sanación tradicional

Cuando pensamos en el verbo sanar, seguramente estamos pensando en curar heridas, enfermedades o cuestiones físicas. Por suerte, el Don va mucho más lejos que todo eso, que son asuntos mundanos y corrientes.

En la tradición tibetana, se habla de cerrar heridas emocionales. Salvar las distancias que nos separan, y tender puentes que nos acerquen a las personas que queremos.

Está absolutamente demostrado que el cuidado, el amor y las relaciones afectivas fuertes influyen en los procesos físicos y de salud mental de las personas. Así, gracias al Don, podemos:

  • Contribuir a que mejoren las circunstancias de un familiar enfermo.

  • Mejorar las relaciones con los nuestros.

  • Construir un futuro más saludable para todos, empezando por nosotros mismos.

Por ese motivo, hemos de ver el Don como un verdadero regalo. Es especial, pues podemos disfrutarlo nosotros tanto como los demás.

El Don no es algo que haya que desarrollar o de lo que algunos carecen

Todo el mundo, según el lama, tiene en su interior el Don. Todo el mundo ha nacido para compartir esa característica, de manera que pueda sanar sus propias heridas y las de los demás.

Aplicar el Don a nuestra familia significa llevar un mensaje de paz, amor y aceptación incondicional. Significa construir un mundo a nuestra medida, en el que podamos respetar la identidad de los demás, darles espacio y ayudarles a ser su mejor versión.

Sanar es un verbo que representa muchísimo más que una intervención médica, y dicho sea desde el respeto a la medicina occidental. Implica tener el corazón abierto a compartir con nuestra familia.

Si perseguimos esas ganas de aportar, de sacar nuestro lado más positivo, de buscar lo bueno de la vida. Si somos capaces de estar en el presente, respetar y entregarnos a nuestros seres queridos, habremos descubierto parte del misterio de cómo mejorar las relaciones familiares a través del Don.